Una mandíbula bien definida puede aportar mayor equilibrio al rostro y mejorar la transición entre la cara y el cuello. Sin embargo, cuando buscamos cómo marcar la mandíbula, no existe un único tratamiento válido para todas las personas.
La falta de definición del tercio inferior facial puede deberse a diferentes factores: una mandíbula con poca proyección, un mentón retraído, acumulación de grasa bajo el mentón, flacidez de la piel o una combinación de varios de ellos.
Por eso, antes de hablar de marcación mandibular es importante realizar una valoración facial completa. Definir la línea mandibular no consiste simplemente en añadir volumen, sino en identificar qué estructuras están haciendo que el contorno haya perdido definición y actuar sobre ellas de forma personalizada.
¿Qué es la marcación mandibular?
La marcación mandibular engloba diferentes tratamientos de medicina estética destinados a mejorar la definición de la línea que separa el rostro del cuello.
Uno de los procedimientos más utilizados consiste en infiltrar materiales de relleno, especialmente ácido hialurónico, en puntos estratégicos de la mandíbula para aportar soporte, mejorar el ángulo mandibular y equilibrar las proporciones del tercio inferior facial.
Sin embargo, no siempre es necesario añadir volumen.
Cuando existe grasa submentoniana —la conocida papada—, laxitud de los tejidos o pérdida de firmeza, puede ser necesario recurrir a otros procedimientos o combinar varias técnicas.
El objetivo debe ser conseguir un resultado proporcionado y natural, respetando siempre la anatomía y los rasgos propios de cada paciente.

Tratamientos para marcar la mandíbula
El primer paso consiste en determinar por qué la mandíbula no está suficientemente definida.
Ácido hialurónico para definir el contorno mandibular
El ácido hialurónico puede utilizarse para aportar estructura y proyección en determinadas zonas del tercio inferior del rostro.
Mediante pequeñas infiltraciones en puntos seleccionados, puede reforzarse el ángulo mandibular, mejorar la continuidad de la línea de la mandíbula o armonizar la relación entre mandíbula y mentón.
La cantidad, el tipo de producto y los puntos de aplicación deben decidirse de forma individualizada. El objetivo no es ensanchar el rostro indiscriminadamente, sino mejorar su estructura respetando las proporciones faciales.
En Tekderma utilizamos diferentes densidades de ácido hialurónico en función de la zona y del objetivo que queremos conseguir.
Tratamiento del mentón
En algunos pacientes, una mandíbula aparentemente poco definida tiene parte de su origen en un mentón con escasa proyección.
En estos casos, tratar únicamente la mandíbula puede no conseguir un resultado armónico. Mejorar la proyección o las proporciones del mentón puede contribuir a estilizar el perfil y definir mejor el ángulo entre la cara y el cuello.
Por este motivo, la valoración del mentón forma parte habitualmente del estudio del tercio inferior facial.
Tratamiento de la papada
Una cuestión importante es diferenciar entre falta de definición mandibular y exceso de grasa bajo el mentón.
La marcación con ácido hialurónico puede mejorar visualmente el límite entre la cara y el cuello, pero no elimina la grasa de la papada.
Cuando existe un depósito de grasa submentoniana significativo pueden valorarse tratamientos dirigidos específicamente a reducirlo. En determinados casos también puede estar indicada una liposucción de papada, especialmente cuando existe un acúmulo de grasa claramente localizado.
La elección dependerá de la cantidad de grasa, la calidad de la piel, el grado de flacidez y las expectativas del paciente.

Marcación mandibular en hombres y mujeres
No debería existir un patrón único de mandíbula “ideal”.
Cuando un hombre consulta sobre cómo definir su mandíbula , puede buscar un ángulo mandibular más evidente, una línea más recta o una mayor proyección del tercio inferior. Sin embargo, estas características no deben aplicarse automáticamente a todos los pacientes.
En mujeres, puede buscarse una definición más sutil del óvalo facial, mejorar la transición hacia el cuello o estilizar el tercio inferior sin aumentar excesivamente su anchura.
En ambos casos, el tratamiento debe diseñarse según la anatomía, las proporciones y los objetivos individuales. Una buena marcación mandibular no debería transformar los rasgos del paciente, sino hacerlos más proporcionados.
¿Para quién se recomienda la marcación mandibular?
Puede valorarse en personas que presentan:
- una línea mandibular poco definida;
- un ángulo mandibular con poca proyección;
- pequeñas asimetrías;
- pérdida de definición del óvalo facial;
- un mentón poco proyectado que afecta al equilibrio del perfil;
- flacidez leve o moderada en el tercio inferior;
- o papada que dificulta la separación visual entre rostro y cuello.
Sin embargo, cada uno de estos problemas puede requerir un tratamiento diferente.
Una persona con buena estructura ósea y grasa localizada debajo del mentón no necesita el mismo tratamiento que otra con poca proyección mandibular y ausencia de papada. De ahí la importancia de realizar primero un diagnóstico estético y anatómico.
¿Cuánto dura el efecto de la marcación mandibular?
Depende del tratamiento realizado.
Cuando se utiliza ácido hialurónico, los resultados son temporales porque el organismo va degradando progresivamente el producto. La duración puede variar según el tipo de ácido hialurónico utilizado, la cantidad, la zona tratada, el metabolismo del paciente y otros factores individuales.
En líneas generales, el efecto puede mantenerse durante varios meses y, en muchos pacientes, alrededor de un año o más.
El resultado inicial suele apreciarse desde el tratamiento, aunque es necesario esperar a que desaparezca la posible inflamación de los primeros días para valorar correctamente el resultado final.
Cuando se utilizan técnicas destinadas a estimular colágeno o mejorar la flacidez, como HIFU, la evolución es diferente: los cambios aparecen de forma progresiva durante las semanas y meses posteriores al procedimiento.
Cuidados después de la marcación mandibular
Después de un tratamiento con productos inyectables puede aparecer una ligera inflamación, sensibilidad, enrojecimiento o pequeños hematomas en los puntos de infiltración.
Durante las primeras horas es recomendable no manipular ni masajear la zona salvo que el médico indique lo contrario.
También suele recomendarse evitar ejercicio físico intenso, temperaturas muy elevadas y determinados procedimientos faciales durante las primeras horas o días, dependiendo del tratamiento realizado.
El profesional debe proporcionar siempre unas pautas específicas de cuidado y explicar qué síntomas forman parte de una evolución habitual y cuáles requieren una valoración.
¿Es dolorosa la marcación mandibular?
En general, los tratamientos inyectables en esta zona son bien tolerados.
Puede percibirse el pinchazo inicial, presión o una ligera molestia durante la infiltración. Muchos productos de ácido hialurónico incorporan anestésico local y, cuando es necesario, pueden utilizarse otras medidas para mejorar el confort durante el procedimiento.
La sensación depende también de la técnica empleada y de la sensibilidad de cada paciente.
Tras el tratamiento puede existir cierta sensibilidad al tacto durante los primeros días.
¿Qué profesional debe realizar este tratamiento?
La mandíbula es una región anatómicamente compleja en la que encontramos vasos sanguíneos, nervios, músculos, glándulas y diferentes planos de tejido.
Por este motivo, la marcación mandibular debe realizarla un profesional médico cualificado y con formación específica en anatomía facial y técnicas de medicina estética.
El conocimiento anatómico es fundamental no solo para conseguir un resultado natural, sino también para seleccionar correctamente la técnica, prevenir complicaciones y saber tratarlas en caso de que aparezcan.
También es importante que el tratamiento se realice en un centro sanitario autorizado y utilizando productos sanitarios adecuados.
¿Se puede combinar con otros tratamientos?
Sí. De hecho, el abordaje combinado puede ser especialmente interesante cuando la pérdida de definición mandibular no depende únicamente de la estructura ósea.
La clave está en entender qué queremos corregir: estructura, grasa o flacidez.
HIFU facial
El HIFU utiliza ultrasonidos focalizados de alta intensidad para generar puntos de energía en planos profundos de los tejidos y estimular procesos de remodelación del colágeno.
Puede resultar especialmente interesante cuando existe una laxitud leve o moderada del tercio inferior facial, el óvalo ha perdido definición o existe cierta flacidez en cuello y zona submentoniana.
A diferencia del ácido hialurónico, el HIFU no busca aportar volumen a la mandíbula. Su función es mejorar la firmeza y favorecer una retracción progresiva de los tejidos.
Por este motivo, ambas técnicas pueden ser complementarias en pacientes correctamente seleccionados: una puede actuar sobre la estructura y otra sobre la calidad y tensión de los tejidos.


Endolift
Endolift es un procedimiento mínimamente invasivo en el que se introduce una microfibra óptica muy fina bajo la piel para transmitir energía láser a nivel subdérmico.
Puede utilizarse para mejorar la laxitud y remodelar determinados tejidos del tercio inferior facial. Además, en pacientes seleccionados puede actuar sobre pequeños acúmulos de grasa localizada, lo que lo convierte en una opción especialmente interesante cuando la papada y la pérdida de definición mandibular aparecen conjuntamente.
El tratamiento no tiene exactamente la misma indicación que el HIFU. La elección entre ambos dependerá del grado de flacidez, la presencia de grasa, las características de la piel y el resultado buscado.
Tratamientos para la grasa localizada
Si la papada se debe fundamentalmente a un depósito de grasa, puede ser necesario tratar primero ese componente.
En determinados pacientes pueden valorarse técnicas médicas dirigidas a la grasa submentoniana y, cuando el volumen es mayor o la anatomía lo requiere, la liposucción de papada puede ofrecer una reducción más directa.
Una vez mejorado el exceso de grasa, puede valorarse si es necesario definir adicionalmente mandíbula o mentón.
Bioestimulación y otros tratamientos
Los estimuladores de colágeno también pueden formar parte de un abordaje global cuando existe pérdida de firmeza o calidad cutánea.
En algunos pacientes puede tener sentido combinar técnicas estructurales, tecnologías de tensado y tratamientos de bioestimulación en diferentes momentos, siempre siguiendo un plan médico y no acumulando procedimientos sin una indicación concreta.
Entonces, ¿qué tratamiento necesito para marcar la mandíbula y quitar la papada?
Depende de la causa.
Si falta estructura, pueden valorarse tratamientos de relleno en mandíbula y mentón.
Si existe grasa submentoniana, será necesario plantear un tratamiento específico para la papada.
Si predomina la flacidez, tecnologías como el HIFU facial o procedimientos como Endolift pueden resultar más adecuados en determinados pacientes.
Y cuando coinciden varios factores, puede diseñarse un tratamiento combinado y realizarlo por etapas.
Por eso, ante la pregunta de cómo marcar la mandíbula, la respuesta no debería comenzar eligiendo una técnica, sino realizando una valoración de la anatomía facial.
En Tekderma abordamos la marcación mandibular desde una visión global del rostro. Nuestro objetivo es identificar qué está provocando la pérdida de definición del contorno y seleccionar el tratamiento o combinación de tratamientos más adecuados para conseguir un resultado proporcionado y natural.
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Sobre el autor
Dra. Ana Muñoz Puig
Graduada en Medicina por la Universidad de Valencia. Máster Avanzado en Técnicas Estéticas y Láser de la Universidad CEU-Cardenal Herrera acreditado por la ANECA y organizado por la Fundación VITHAS y la Universidad Cardenal Herrera CEU de Valencia. Desde 2020, formo parte del equipo de dermatólogos del Instituto Dermatológico Dr. Alonso en el Hospital VITHAS 9 de Octubre.


